Contratar mago para una fiesta infantil se parece demasiado a comprar a ciegas: anuncios calcados, precios que no aparecen y un teléfono que nadie coge. Este listado recoge magos para fiestas infantiles que actúan de verdad en España, en casas, jardines, salones de celebración y colegios, con nombre propio, web abierta y agenda que se puede consultar.
Para reunirlos se miró lo que se puede comprobar: años de oficio y número de actuaciones, premios y pertenencia a la Sociedad Española de Ilusionismo, repertorio pensado para niños (participación, humor sin doble sentido, duración ajustada a los cuarenta o cincuenta minutos que aguanta un grupo de seis años), zona habitual de trabajo y condiciones de desplazamiento, equipo propio de sonido y luces, y la claridad con la que cada artista responde un presupuesto. Fuera quedaron las plataformas que solo recogen solicitudes y reparten contactos.
Las posiciones no las decide la redacción: las mueven los votos de quien ya contrató el show. En cada ficha conviene leer los pros, los contras y los comentarios, porque aquí pesan detalles muy concretos: si el mago viaja a tu pueblo, si trae sonido, si cierra fecha con meses de antelación.
Iván Santacruz lleva más de veinte años haciendo magia para niños desde Madrid y se desplaza a cualquier punto de España. Acumula el Premio Nacional de Magia Infantil y el de Magia Cómica, es miembro de la Sociedad Española de Ilusionismo y da clases en la Gran Escuela de Magia Ana Tamariz. Desde 2015 actúa como mago residente en los Teatros Luchana y desde 2019 es el mago oficial de Pitiflú, el espacio cultural de El Corte Inglés, donde hace shows los fines de semana.
Su fuerte es el cumpleaños en casa o en salón, con magia participativa donde los niños suben a ayudar. También trabaja funciones escolares y sesiones online, un formato que pocos magos mantienen con soltura. Quien busque mentalismo elegante para una cena de adultos se equivoca de puerta: aquí manda el público de cuatro a diez años. Conviene reservar con margen, porque su agenda de teatro ocupa fines de semana.
Iván Torres trabaja desde Madrid y cubre además Guadalajara, Toledo, Cuenca, Segovia, Ávila y Castilla-La Mancha. Su espectáculo más pedido para casas y salones se llama MagiHumor y mezcla juegos visuales con comedia: varitas que se rompen, anillos que desaparecen y mucha réplica rápida. Presume de un detalle que las familias agradecen, la ausencia total de chistes subidos de tono, algo que él mismo explica en la web antes de que se lo pregunten.
Además de cumpleaños hace comuniones, bodas y eventos de empresa, siempre con equipo de sonido propio y llegada con antelación. Funciona bien con grupos mixtos de niños y adultos, y menos si lo que se busca es animación completa con pintacaras y globoflexia durante horas: lo suyo es el show de magia. Responde por teléfono y correo en el mismo día, según cuentan varias familias.
Detrás del nombre está Tonio Velayos, mago madrileño centrado casi en exclusiva en público infantil. Su repertorio se apoya en cuerdas, pañuelos, monedas y predicciones, con música y mucha complicidad con los peques. Hace cumpleaños y comuniones en domicilios, jardines privados, chalets y locales de fiestas, además de funciones escolares y minishows de calle, y adapta la duración y el personaje a lo que pide cada celebración.
Trabaja habitualmente en Madrid capital y corona metropolitana, con salidas a otras provincias si el desplazamiento se presupuesta aparte. Colabora con centros de ocio infantil de la ciudad, lo que da una idea del ritmo de trabajo que maneja. No es la opción para quien quiera una gran ilusión de escenario con aparatos voluminosos: su magia es cercana, de salón pequeño y grupo reducido.
Artista compostelano con veinticinco años de carrera y más de cinco mil actuaciones a sus espaldas, Xacobe reparte su agenda entre Galicia y Madrid. Estuvo cuatro temporadas seguidas en los Teatros Luchana con espectáculos familiares, ha aparecido de forma recurrente en la Televisión de Galicia y en 2024 interpretó a un mago en la serie "La Promesa" de TVE. Hace magia infantil, funciones escolares, comuniones y presentación de eventos.
Su formato es más escénico que el de la mayoría: montaje de escenario familiar pensado para auditorios, casas de cultura y fiestas con mucho público, aunque también trabaja celebraciones privadas. Para un cumpleaños de diez niños en un piso puede quedarse grande, y su doble base gallega y madrileña obliga a preguntar disponibilidad con tiempo. Responde presupuestos en un plazo de veinticuatro a cuarenta y ocho horas.
Ilusionista catalán con más de diez años de profesión, David Bestué actúa en Barcelona, Girona, Tarragona y Lleida. Ganó el Premio Pablo Domenech de magia de cerca y es profesor en la sede barcelonesa de la Sociedad Española de Ilusionismo, dato que explica el cuidado técnico de su close up. Para niños prepara shows de cumpleaños, comuniones, colegios y celebraciones familiares, con humor y ritmo alto.
Su magia de cerca funciona especialmente bien en grupos pequeños, alrededor de una mesa o en el salón de casa, donde los efectos ocurren a un palmo de la cara. En fiestas mayores con cien invitados pierde parte de su gracia. Da además clases y talleres de magia, una opción interesante para cumpleaños de niños mayores que quieren aprender un par de juegos y presumir en el colegio.
Alejandro Borruel tiene base en Valencia y una agenda repartida por Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Murcia, Málaga y Valladolid, con página específica para cada ciudad. Separa los canales de contacto, uno para empresas y otro para particulares, algo que agiliza la respuesta cuando se pide presupuesto para un cumpleaños. Su magia combina efectos visuales y participación, con versiones distintas para público infantil y para adultos.
Un detalle poco frecuente: si no tiene la fecha libre, recomienda a compañeros de profesión en lugar de dejar la consulta sin respuesta. Su perfil es de mago polivalente, más orientado a eventos y empresas que a la animación infantil pura, así que para fiestas de niños muy pequeños conviene concretar bien el formato. El desplazamiento fuera de la Comunidad Valenciana se presupuesta aparte.
Iván Arribas se inició en la magia y el mimo a los seis años y hoy compagina el ilusionismo con la docencia, algo que se nota en cómo maneja a un grupo de críos. Forma parte del Grupo de Magos de Castellón, es actor de improvisación teatral y da clases de magia en instituciones como los CEFIRE. Actúa en Castellón, Valencia, Alicante, Teruel y Tarragona, con espectáculos de escena y de cerca.
Para comuniones y cumpleaños convierte al homenajeado en protagonista del número, con nieve que aparece de la nada y dibujos que cobran vida. El precio depende del formato y la duración, y el desplazamiento se presupuesta según la localidad, algo que explica sin rodeos en su web. Fuera de su radio habitual la logística encarece la contratación, y su estilo teatral gusta más a partir de los cinco años.
Raúl Quintana es un mago valenciano con cerca de una década de actuaciones seguidas y un estilo desenfadado, muy de charla con el público. Estuvo un año haciendo magia de cerca y de escenario en los hoteles de Marina d'Or y otro año en la fiesta itinerante de Coca-Cola por pubs y discotecas de Valencia, currículum que se nota en la soltura para improvisar cuando la sala se desmadra.
En fiestas infantiles apuesta por un show participativo con regalos para los niños y un final sorpresa. Trabaja cumpleaños, comuniones, bodas y eventos privados en Valencia y alrededores, también en formato pick pocket para adultos. No es un mago de gran escenario con aparatos espectaculares, y su humor rápido encaja mejor con niños a partir de seis años que con grupos de tres o cuatro.
Juancar es ilusionista zaragozano y cubre Zaragoza, Huesca y Teruel, incluidos pueblos donde pocos artistas se molestan en llegar. Trabaja cumpleaños, comuniones, colegios, bodas y fiestas patronales, con juegos vistosos y un repertorio que adapta según la edad del público. Aporta equipo propio de sonido y luces, detalle nada menor cuando la fiesta se celebra en un pabellón o en una plaza.
Su punto fuerte es la relación entre precio y presencia escénica en Aragón, donde la oferta de magos profesionales es corta. La web es sencilla y el contacto principal pasa por correo y teléfono, sin tarifas publicadas, así que hay que pedir presupuesto. Para una fiesta muy pequeña en un piso de ciudad el montaje con sonido puede resultar excesivo, y en temporada de comuniones las fechas vuelan.
Francisco Jesús Moreno, conocido como Fran Qué, actúa desde 2003 y tiene su base en Ronda, Málaga, aunque recorre Andalucía y el resto de España. Ha ganado un segundo y un tercer Premio Nacional de Magia Infantil con la compañía Ludus, en 2011 y 2014, está reconocido por la Sociedad Española de Ilusionismo y participa en las Jornadas Infantomágicas de Finestrat, un grupo reducido de magos dedicado a estudiar magia para niños.
Su espectáculo familiar "Franqueando" combina magia, humor y elementos multidisciplinares, y lo adapta a cumpleaños en domicilio, comuniones y salas. Trabaja para que disfruten a la vez el niño de tres años y los abuelos, un equilibrio difícil. La contrapartida es la distancia: fuera de Andalucía el desplazamiento suma al presupuesto, y su calendario de festivales y teatros complica algunos fines de semana.