Las botas son la parte del equipo de caza que más castigo recibe: agua, barro, piedra y kilómetros. Aquí están las marcas de botas de caza que se compran, se calzan y se reparan sin salir de España, con lo bueno y lo malo de cada una.
Para el listado se han mirado fabricantes con presencia real en armerías y tiendas españolas, no catálogos importados sin servicio detrás. Los puntos de comparación son los de siempre en el monte: membrana impermeable y transpiración, tipo de suela y agarre en mojado, altura de caña y peso, horma y tallaje, posibilidad de resuela y reparación, precio y facilidad para encontrar tallas. Hay marcas españolas que fabrican en casa, italianas y alemanas de gama alta, escandinavas de rececho y también la opción barata de gran superficie, porque no todo el mundo sale al campo cuarenta días al año.
Las posiciones no las decide la redacción: las mueven los votos de la comunidad, así que el orden cambia con el tiempo. Lo útil está dentro de cada ficha, en los plus y los menos, y sobre todo en los comentarios de quien ya ha gastado un par entero.
Empresa familiar de Lloseta, en Mallorca, fundada en 1940 y especializada en botas de montaña cosidas con pieles Perwanger, anfibias y serrajes de primera. Su modelo de frío más buscado es la Top Extreme Lite, tercera generación del concepto de bota doble de la casa: botín extraíble con espuma aislante, forro Thinsulate en la bota exterior y membrana Gore-Tex Insulated Comfort. Pesa bastante menos que las viejas botas de plástico y sirve tanto para vías de varios días como para expedición. Bestard también fabrica series para cuerpos de rescate.
Buena opción para pies difíciles: la marca cuida hormas y ofrece adaptaciones que las grandes multinacionales no hacen. El punto flaco es la distribución, centrada en más de 500 tiendas repartidas por el mundo y en la tienda propia de Lloseta, con teléfono 971 519 730, de modo que comprar online directamente no siempre es posible.
Carrer Estació 40-42, Lloseta, Mallorca
Meindl es una casa familiar bávara de Kirchanschöring que lleva generaciones haciendo calzado de piel y tiene línea de caza bien separada del resto, con modelos tipo Dovre Extreme GTX de caña alta para rececho y frío. Dos cosas la definen: el sistema Comfort Fit, con hormas de distinta anchura, y las plantillas MFS de espuma con memoria que se adaptan al pie. Las suelas son Vibram y la fábrica acepta reparaciones y resuelas.
Es la opción para pie difícil, jornadas largas y clima húmedo. En España se consigue sobre todo por armerías y tiendas especializadas, y no siempre hay todas las tallas en stock, así que el pedido a veces tarda. El precio está en la parte alta del mercado y el peso de los modelos de caña alta se nota en verano, cuando molestan más de lo que ayudan.
Lukas-Meindl-Straße 5-9, 83417 Kirchanschöring, Alemania
La 4000 Eiger EVO GTX RR es una bota de cuatro estaciones de Zamberlan, marca italiana familiar desde 1929. Usa cuero Hydrobloc, membrana Gore-Tex y el tratamiento RR que refuerza y engrasa la piel. La suela Vibram admite crampones automáticos y la caña alta sostiene el tobillo en terreno mixto.
Encaja en montañeros que buscan una bota duradera para alta montaña e hielo sin llegar a la especialización de una mono. El cuero suma peso y pide mantenimiento periódico. A cambio ofrece una vida útil larga y la opción de resolado.
Via Guglielmo Marconi 1, Pievebelvicino, 36036 Torrebelvicino, Italia
Crispi Sport nació en 1975 en Maser, provincia de Treviso, y hoy es una de las marcas más vistas en el rececho español. Los modelos de caza más habituales aquí son Titan GTX de caña alta, Wasatch GTX y GTX Forest, que en tiendas españolas se mueven entre unos 280 y 325 euros. Trabaja con membrana Gore-Tex, su construcción 3D para sujetar el tobillo sin apretar y suelas con dibujo agresivo para ladera y piedra suelta.
Encaja con quien sube monte de verdad, carga mochila y necesita tobillo firme. Para batida en llano o mancha baja es más bota de la necesaria y se nota en el peso y en la factura. El tallaje va justo de largo en varios modelos, conviene medir en tienda; y la piel, como en toda bota italiana de este nivel, pide crema de vez en cuando.
Via Nome di Maria 14, 31010 Maser, Treviso, Italia
Empresa bávara de Jetzendorf que hace calzado de montaña desde 1923 y produce íntegramente en Europa. En invernal su modelo insignia es la Alpine Expert II GTX: piel y sintético, membrana Gore-Tex combinada con forro PrimaLoft, refuerzo antigravilla, suela Vibram y unos 1810 gramos el par, clasificada como categoría D para crampón automático. Junto a ella conviven la Alpine Ice GTX, más orientada a hielo técnico, y modelos de la familia Alpine con la misma base rígida. Los precios en España suelen quedar por debajo de los 550 euros, cifra baja para una bota con aislamiento.
Buena compra para alpinismo alpino invernal, cascadas y cumbres de hasta unos 5000 o 6000 metros. Para expediciones a ochomiles no da: es bota simple, el botín no se extrae y no hay forma de secarlo aparte. La horma es de anchura media y suele acomodar pies que sufren en modelos italianos, aunque el peso está por encima de las botas híbridas modernas.
Hauptstraße 19, 85305 Jetzendorf, Alemania
Härkila es marca escandinava de caza fundada en 1985 en Suecia y gestionada hoy desde Dinamarca por Outfit International, con presencia en más de 50 países. Empezó con ropa y perros de caza, y con los años armó una gama de calzado seria: botas tipo Pro Hunter con Gore-Tex y caña alta para rececho, y modelos ligeros en Cordura como las Atammik GTX para jornadas de mucho andar. En España se encuentran sobre todo en armerías distribuidoras.
Su terreno natural es la caza en frío, humedad y nieve, donde la combinación de membrana y aislamiento se aprovecha de verdad. En zonas cálidas del sur resulta demasiada bota. El grueso de su negocio sigue siendo textil, así que la oferta de calzado es limitada, los precios son altos y las gestiones de garantía se resuelven desde el norte de Europa.
Greve Main 10, 2670 Greve, Dinamarca
AKU fabrica calzado de montaña en Montebelluna desde 1980, cuando Galliano Bordin convirtió un taller en fábrica, y mantiene casi toda la producción en Europa, entre Italia y su planta rumana. En alta montaña su referencia es la Hayatsuki GTX: piel Perwanger de 3 mm con inserciones AIR8000, membrana Gore-Tex Insulated Comfort reforzada con PrimaLoft, plantilla Custom Fit con capa de aluminio, entresuela de fibra de vidrio de 4 a 6 mm y suela Vibram Curcuma apta para crampón automático. Ronda los 900 gramos por bota.
Encaja bien en el alpinista que hace corredores invernales, cascadas y cuatromiles alpinos, y que valora poder resolar en lugar de comprar otro par. Para expediciones polares o para 8.000 metros hace falta una bota doble, no este modelo. La horma italiana es más bien estrecha en el empeine, así que probar la talla con calcetín de invierno no es opcional.
Via Schiavonesca Priula 65, Montebelluna, Italia
Calzados Boreal se fundó en 1975 en Villena, Alicante, y fabrica en España calzado de escalada, trekking y monte. Para el campo tiene la Forest Line, con modelos como la Forest Pointer, bota ligera de caña media o baja pensada para andar mucho sin cargar el pie, con horma cómoda y protección del tobillo. Emplea membranas impermeables propias y suelas de goma con tacos, y su precio suele quedar por debajo de las italianas equivalentes.
Es una opción sensata para caza menor, perdiz con reclamo o jornadas con perro en terreno seco y medio. Para nieve o rececho de alta montaña se queda corta de caña y de aislamiento. El catálogo específico de caza es reducido comparado con el de escalada, y hay que buscar en tiendas de montaña más que en armerías, donde la marca se ve menos.
Calle Altos de la Condomina 15, 03400 Villena, Alicante
Solognac es la marca de caza de Decathlon y cubre la parte baja y media del mercado de botas. La escalera empieza en las Crosshunt 100, de serraje de 2 mm, caña de cuatro pulgadas y sin membrana impermeable, y sube hasta modelos con Gore-Tex y suela Vibram, incluidos desarrollos hechos con Asolo para caza de montaña. La compra es cómoda: stock en tienda física, 60 días para devolver producto de marca propia y garantía de al menos dos años.
Funciona para quien sale pocas veces al año, para segundas botas de coche o para equipar a quien empieza sin gastar de golpe. Quien camine cien días por temporada notará antes el desgaste de la suela y del forro que en marcas de fabricación artesanal. Además no hay servicio de resuela: cuando el piso se gasta, toca cambiar de botas.