Modelo intermedio de la alemana Beurer, con pantalla en color de lectura fácil, siete formatos de visualización y brillo ajustable, de modo que se ve igual al sol de la era que en la penumbra del dormitorio. Mide saturación, pulso e índice de perfusión sin pinchazos, avisa cuando la medición es inestable para repetirla y se apaga solo al sacar el dedo. Funciona con dos pilas AAA y ronda los 30 a 40 euros en grandes superficies y farmacias, con precisión validada clínicamente para uso doméstico.
Buena compra para personas con EPOC, asma o insuficiencia cardíaca que necesitan un control diario y agradecen números grandes. No guarda histórico ni se conecta al móvil: cada lectura se apunta a mano en una libreta. Tampoco está pensado para medir mientras se camina o se pedalea, hay que quedarse quieto unos segundos.
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