Una caja de calderilla heredada, un duro de plata en el fondo del cajón y siempre la misma duda: ¿esto vale algo o solo tiene valor sentimental? Esta selección reúne apps para tasar monedas antiguas y sirve tanto a quien acaba de vaciar el armario de sus abuelos como a quien ya lleva años ordenando bandejas. La idea es sencilla: saber qué pieza se tiene delante, de qué año y ceca, y cuánto se paga hoy por ella en el mercado real.
Para armar la lista se miraron cosas concretas. El tamaño del catálogo y si cubre monedas españolas y europeas o se limita a las estadounidenses. El origen del precio: ventas cerradas, resultados de subasta o guías por grado de conservación. La precisión del reconocimiento por foto, que en las apps de inteligencia artificial varía mucho según la iluminación. Y también el detalle menos glamuroso: si hay versión en español, cuánto cuesta la suscripción, cuánta publicidad aparece y si existe alguna revisión humana detrás del cálculo.
Las posiciones no las decide la redacción, sino los votos de la comunidad, así que el orden se mueve con el tiempo. Conviene leer cada ficha completa: los pros, los contras y los comentarios de quienes ya han pasado sus monedas por estas apps. Ninguna tasación automática sustituye a un peritaje certificado, pero para orientarse antes de vender o asegurar una colección ahorra muchas sorpresas.
Catálogo colaborativo nacido en Francia y mantenido por miles de coleccionistas, con fichas de monedas de casi todos los países y épocas, desde denarios romanos hasta conmemorativas de dos euros. Cada entrada recoge anverso, reverso, metal, peso, diámetro, tiradas por año y ceca, además de un valor estimado en varios grados de conservación que se nutre de los intercambios y ventas registrados por la comunidad. Funciona en el navegador, tiene versión en español y añade gestor de colección, lista de deseos e intercambio entre usuarios.
Es la opción natural para quien quiere entender la moneda y no solo ver una cifra: la identificación se hace buscando por país, año o características físicas, no con una foto. Eso exige paciencia al principio. Quien busque tasar cuatro piezas en un rato lo encontrará lento; quien tenga una colección que ordenar durante meses acabará viviendo aquí.
Aplicación de la certificadora estadounidense PCGS, activa desde 1986 y referencia mundial en encapsulado y graduación por la escala Sheldon del 1 al 70. CoinFacts reúne la enciclopedia de monedas de Estados Unidos con fotos de alta resolución, tiradas, historia de cada emisión y precios orientativos para cada grado, junto con resultados de subasta. La app incluye además verificación de certificados por número y la herramienta Photograde, que compara la moneda propia con imágenes de referencia para estimar su conservación.
Su fuerte es la precisión de los datos, difícil de igualar cuando la pieza es americana. La contrapartida es evidente para el público hispanohablante: el catálogo apenas cubre monedas españolas o latinoamericanas fuera de la plata colonial, la interfaz está en inglés y las funciones completas dependen de la suscripción de coleccionista.
La app de Numismatic Guaranty Company da acceso al NGC World Coin Price Guide, una guía de precios que sí entra en monedas de España, México, Perú o Argentina, con valores por grado y por año de emisión. Incluye el explorador de catálogo con más de un siglo de emisiones mundiales, la verificación del número de certificado para detectar cápsulas falsificadas y el registro de colección para ir anotando lo que se posee.
Interesa sobre todo a quien maneja piezas de cierto valor y necesita una referencia formal antes de vender o de enviar la moneda a certificar. Para una tasación rápida de calderilla familiar resulta excesiva, y la app funciona mejor como consulta que como identificador: no reconoce la moneda por foto, hay que saber país y año. El idioma también pesa, porque la mayor parte del contenido está en inglés.
App de identificación por inteligencia artificial: se fotografían anverso y reverso y en segundos devuelve nombre de la moneda, país, año probable, metal, tirada y una horquilla de valor según el estado. Incorpora ficha histórica de cada pieza, gestor de colección con estadísticas y un apartado de errores de acuñación, que es justo donde suelen esconderse las sorpresas de precio. Descarga gratuita con un número limitado de escaneos y suscripción semanal o anual para uso ilimitado.
Va bien para el primer filtro cuando alguien tiene sesenta monedas sueltas y ninguna pista: separa lo corriente de lo que merece una segunda mirada. El acierto depende mucho de la foto, con luz difusa y monedas muy desgastadas se equivoca, y las horquillas de valor conviene contrastarlas con ventas reales antes de fijar un precio.
Calligraphy Penmanship es una app de iOS dirigida a quien quiere iniciarse en el lettering y la caligrafía moderna. Propone ejercicios de trazos básicos, presión ascendente y descendente, y plantillas de alfabetos para calcar sobre la pantalla con el dedo o con lápiz digital. La idea es soltar la mano antes de lanzarse a las palabras completas.
Es un buen punto de partida para adultos y adolescentes que empiezan de cero y prefieren practicar sin gastar en material. A cambio, el catálogo de estilos es más limitado que en una app de ilustración completa y algunas funciones llegan con compras dentro de la aplicación. No hay versión para Android.
Buscador visual de monedas: en lugar de devolver un único resultado, compara la foto con millones de imágenes y muestra una lista de piezas parecidas ordenadas por similitud, con enlaces a catálogos y a ventas donde aparecen. Ese enfoque encaja bien con monedas antiguas ilegibles, cuando ni el año ni la leyenda se distinguen y lo único que queda es el parecido del dibujo. Hay app para móvil y versión web, con uso gratuito sostenido por publicidad y un apartado propio de compraventa entre usuarios.
Pide algo de criterio, porque la comparación final la hace la persona, no el algoritmo. A cambio evita el falso aplomo de las apps que sueltan una cifra sin dudar. Para quien identifica monedas romanas, islámicas o coloniales de forma habitual es una herramienta práctica; para quien quiere un precio en un clic, insuficiente.
Catálogo de coleccionismo que reúne monedas, billetes, sellos, tarjetas telefónicas y otras rarezas en una misma cuenta, con interfaz traducida a decenas de idiomas, español incluido. En la sección numismática se pueden filtrar emisiones por país, periodo, metal y valor facial, ver la tirada y consultar el precio medio que manejan los propios miembros, además de marcar qué se tiene, qué falta y qué sobra para intercambiar.
El valor real de Colnect está en la comunidad: el sistema cruza automáticamente las listas de deseos con lo que otros ofrecen, y ahí aparecen precios de intercambio bastante realistas. Como tasador puro es más débil que las guías profesionales y el diseño acumula años, con publicidad en la versión gratuita. Encaja en quien colecciona varias cosas a la vez y quiere un solo inventario para todo.
Catálogo mundial de monedas con una idea clara: mostrar precios de mercado por grado de conservación, desde el estado regular hasta la pieza sin circular, junto a la tirada de cada año. Cubre emisiones contemporáneas y también series antiguas de reinos europeos, colonias y repúblicas americanas, con fichas breves, fotos aportadas por usuarios y conversión automática a distintas divisas. Existe versión en español y app para Android que replica la consulta del catálogo y el gestor de colección.
Sirve bien para responder rápido a la pregunta de cuánto vale una moneda de una peseta de 1947 o un centavo antiguo: se busca por país y año y aparece la tabla de valores. Las fichas son escuetas, sin la profundidad histórica de otros catálogos, y la calidad de las imágenes es irregular porque depende de lo que suba la comunidad.
Casa de subastas en línea de origen neerlandés con subastas semanales de numismática y expertos propios que revisan cada lote antes de publicarlo. La app permite fotografiar la moneda y enviarla a valoración sin coste: si el especialista considera que tiene salida, propone un precio de partida y la incluye en subasta; la comisión se cobra sobre la venta. También funciona como archivo de precios, porque se pueden consultar resultados de lotes ya adjudicados y comparar con la pieza propia.
Es la vía más cercana a una tasación humana desde el móvil, útil cuando alguien sospecha que su moneda pasa de los cien euros. No sirve para inventariar calderilla ni para saber el valor de una pieza común, y hay que contar con la comisión y con los plazos de envío y cobro tras el remate.
Portal español de compraventa de coleccionismo, veterano en el sector y con una sección de numismática enorme: monedas ibéricas, romanas, medievales, reales de a ocho, duros de plata, series de la peseta y euros conmemorativos. Su utilidad para tasar está en el buscador de artículos vendidos, que muestra a qué precio se cerraron realmente piezas iguales o parecidas, dato mucho más honesto que cualquier estimación teórica. Hay app para iOS y Android con alertas de búsqueda.
Funciona como termómetro del mercado hispanohablante, donde una moneda española suele venderse mejor que en catálogos internacionales. La contra es que no identifica nada: hay que saber ya qué se tiene para buscarlo. Además conviven vendedores profesionales con particulares, así que los precios pedidos varían muchísimo y solo los cerrados dan una referencia sólida.