Marca: CGOLDENWALL
Mufla de laboratorio adaptada al uso artesanal: aislamiento de fibra de alúmina, termopar tipo K y un controlador que permite encadenar varios tramos de rampa y meseta hasta 1200 °C. Ese detalle la distingue de las muflas más baratas, que solo mantienen una consigna fija y obligan a estar pendiente del reloj durante toda la cocción.
Funciona bien para pruebas de esmalte, cerámica en miniatura, cuentas y piezas de joyería, y también para ceramistas que quieren repetir curvas exactas sin comprar un horno grande. La limitación es la de siempre en este formato: cámara pequeña y ausencia de placas de apoyo, que hay que encargar por separado. Las juntas de fibra se ensucian con los esmaltes que gotean.
Sin reseñas todavía. ¡Sé el primero!