Una pyme que no llega a todo pierde llamadas, correos y citas. Las agencias de asistentes virtuales para pymes tapan ese agujero sin contratar plantilla fija. El apoyo se paga por cuota mensual o por horas, y se puede subir o bajar según el mes. Sirve para el despacho de dos personas, para la clínica que no puede dejar el teléfono sonando y para el taller que trabaja fuera de la oficina.
Para esta lista se miraron cosas concretas. Precio de entrada y si hay permanencia. Horario real de atención, si es de oficina o de 24 horas. Quién atiende, agentes en España o equipos mixtos. Qué tareas entran en el plan: llamadas, agenda, facturas, correo, seguimiento de clientes. También cómo informa la agencia de su trabajo, si hay panel online, informes o simple aviso por email. Y si el servicio encaja con sectores que tienen guardias, avisos y citas.
Los puestos no los decide la redacción, los decide la comunidad con sus votos. Así que conviene leer cada ficha entera: los puntos a favor, los puntos en contra y los comentarios de quien ya trabajó con esa agencia. Un servicio barato con horario corto puede ser perfecto para uno y un problema para otro.
Fue una de las primeras empresas de secretaría virtual en España y sigue siendo la referencia más veterana del sector. El modelo va por bonos de llamadas: los paquetes arrancan en torno a los 69 euros al mes y suben según el volumen que atienda el equipo. Asigna un número propio, atiende con el nombre del negocio, filtra, pasa avisos por email o SMS y deja todo registrado en un portal de cliente.
Encaja bien con autónomos y pymes que reciben pocas llamadas al día y no quieren pagar una cuota alta cada mes. Quien tenga un teléfono muy movido debe calcular antes el consumo, porque pasarse del bono encarece la factura. Las tareas administrativas puras, tipo facturación o gestión documental, quedan fuera del núcleo del servicio.
Empresa de Valladolid centrada en atención telefónica para negocios con guardias y avisos: mantenimiento, comunidades de propietarios, clínicas o servicios técnicos. El servicio arranca desde 58 euros al mes, sin permanencia y sin coste de alta. El equipo se presenta con el nombre de la empresa cliente, sigue el protocolo pactado y avisa al técnico de turno por llamada, WhatsApp o email.
Hay dos horarios: oficina de 8:00 a 20:00 o cobertura de 24 horas con noches, fines de semana y festivos. Todo queda en una plataforma online donde el cliente consulta llamadas, cambia protocolos y saca estadísticas. También hacen llamadas salientes, encuestas y agenda de citas. Para quien solo busca un asistente administrativo sin teléfono, no es la opción.
Valladolid, Calle de la Galena, 41
Servicio de recepcionista virtual con agentes nativos en España y opción de inteligencia artificial para lo más repetitivo. Los planes con personas parten de unos 250 euros al mes sin permanencia; la parte automática, pensada para filtrar y agendar, se ofrece desde precios mucho más bajos. Presume de protocolos escritos por sector, con más de cuarenta actividades cubiertas: clínicas, abogados, asesorías, inmobiliarias.
El modelo híbrido es su gracia: la persona coge lo complicado y la IA se queda con citas y consultas simples, también de noche. Interesa a pymes que cuidan mucho el trato al teléfono y aceptan pagar por ello. Para un autónomo que recibe cinco llamadas a la semana el precio de entrada se queda grande.
Agencia de asistentes virtuales que trabaja por horas, no por llamadas. El cliente elige perfil según la tarea: administrativa, secretaría online, asistente bilingüe o apoyo en marketing. Se factura solo el tiempo trabajado, sin nóminas, sin Seguridad Social y sin puesto de oficina. La entrada habitual son unas pocas horas a la semana, que suben cuando el negocio crece.
Va bien para emprendedores y pymes que acumulan tareas de back office: agenda, correos, presupuestos, seguimiento de clientes, papeleo repetido. No es un servicio de centralita: no cubre un teléfono que suena todo el día ni ofrece turnos de noche. Tampoco conviene si se necesita una persona presencial en la oficina.
Secretaría virtual con tarifas muy bajas para empezar: los planes arrancan en 10 euros al mes más IVA y hay 30 días de prueba gratis. El alta se hace en 24 horas, el cliente recibe un número con prefijo provincial y desvía su teléfono cuando quiera. La atención va de 8:00 a 20:00 de lunes a viernes, sin cortes a mediodía.
Los planes se cambian en cualquier momento sin coste, algo útil en negocios de temporada que bajan en verano y suben en septiembre. Es una buena primera prueba para quien nunca ha externalizado el teléfono. En cambio, no hay cobertura de fines de semana ni de noche, y las tareas administrativas fuera de la llamada son limitadas.
Servicio de telesecretariado de Secrevirtual Solution, con cerca de una década atendiendo llamadas de autónomos y pymes. Asigna un número de la provincia que el cliente elija, así que se puede usar como teléfono público del negocio o como destino de un desvío. El equipo atiende como una secretaria de la casa: pasa las llamadas importantes, filtra proveedores insistentes, toma pedidos y lleva la agenda.
Cada día envía informes de las llamadas atendidas y avisa por SMS o correo cuando algo urge. Resulta práctico para quien quiere aparentar estructura sin pagar una persona en plantilla. Los precios no están publicados y hay que pedir presupuesto, lo que obliga a comparar antes de firmar.
Empresa especializada en telesecretariado con un enfoque claro en despachos y consultas: abogados, clínicas, gestorías. Atiende las llamadas en nombre del cliente durante un horario amplio, informa al momento de cada llamada gestionada y programa las citas en la agenda que el negocio indique. Suma extras poco comunes en la competencia, como configurar una cuenta de correo con el nombre de la empresa y contestar los emails recibidos.
También ofrece envío de SMS y algo de diseño y marketing digital, útil si el negocio no tiene proveedor para eso. El punto flaco es la información pública: las tarifas se piden a medida y la web tiene un aire antiguo. No promete cobertura nocturna, así que las urgencias de madrugada se quedan sin atender.
Equipo de asistentes virtuales orientado a back office de pymes y profesionales. Los planes se arman por volumen de horas y tipo de tarea, sin permanencia, y empiezan con una llamada de media hora para ver qué se puede delegar ya. Cada mes llega un informe con lo hecho, y el contacto con la asistente asignada es directo por email.
Además de agenda, correo y gestión administrativa, se encarga de cosas técnicas que muchas agencias no tocan: mantenimiento de WordPress, plugins, copias de seguridad y reciclaje de contenido de un podcast o una newsletter para redes. No atiende el teléfono de la empresa como una centralita. Quien busque precios cerrados en la web tendrá que pedirlos igualmente.
Asistente virtual a medida para autónomos, emprendedores y pymes que necesitan delegar secretariado y administración. El servicio se presta en remoto a toda España y, si hace falta presencia física, trabaja en Madrid y Valencia capital. Las tarifas van por horas y bonos, con una primera reunión gratuita para ver el volumen de trabajo.
Sirve bien cuando el encargo es variado y difícil de encajar en un plan estándar: facturas, proveedores, viajes, agenda, seguimiento de correos. Al ser una estructura pequeña, el trato es cercano y la respuesta rápida, pero no hay turnos amplios ni equipo de respaldo para picos grandes. Tampoco cubre atención telefónica continua durante toda la jornada.
Secrelan es una empresa madrileña de secretariado telefónico que lleva más de diez años con autónomos y pymes. Las llamadas se desvían a su centralita y las cogen teleoperadores de carne y hueso: saludan con el nombre del negocio, siguen el protocolo pactado, pasan la llamada al móvil o apuntan el recado y lo envían por correo o SMS. Atienden en castellano, catalán e inglés, 24 horas, y también gestionan citas y agenda. La tarifa arranca en 18 euros al mes más 0,80 euros por llamada atendida, sin permanencia y con un mes de prueba.
Encaja en negocios con mucho teléfono y poca gente en oficina: talleres, clínicas pequeñas, instaladores, comerciales que pasan el día en la carretera. Quien busque ayuda con facturación o papeleo se quedará corto: aquí el peso está en la llamada. Conviene medir el volumen antes de firmar, porque con muchas llamadas el pago por unidad sube.