Mufla cerrada de la serie SX2 con cámara de 100 x 100 x 100 mm, máxima de 1200 °C y alimentación a 220 V, la habitual en España. El controlador integrado permite programar el ciclo completo, así que se puede dejar una curva lenta de secado y subida sin vigilar el horno minuto a minuto. El revestimiento de fibra cerámica acorta mucho el tiempo hasta la temperatura de trabajo.
El cubo de diez centímetros de lado marca el terreno: tejas de prueba, cuentas, botones, pequeñas figuras y ensayos de pasta o esmalte antes de comprometer una hornada grande. Para vajilla no da. Merece la pena hacerse con una placa refractaria cortada a medida y anotar cada curva, porque el modelo responde de forma muy consistente entre cocciones.
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