El escalón grande de la serie: cámara de 300 x 200 x 200 mm y máxima de 1400 °C, con control programable y conexión a 220 V. Ese techo térmico abre la puerta a pastas de gres y porcelana que una mufla de 1100 °C nunca llegaría a madurar, y el volumen ya admite varias piezas medianas o una tanda de tejas de esmalte bien colocadas.
Es una opción para ceramistas que investigan pastas y esmaltes de alta temperatura sin presupuesto para un horno europeo equivalente. A cambio hay que asumir el consumo eléctrico de un equipo de este tamaño, comprobar la línea antes de enchufarlo y aceptar que el enfriado se alarga. Las resistencias de alta temperatura son piezas de desgaste y conviene localizar recambio antes de depender del horno.
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