Marca con raíces en Dinamarca desde 2001 y presencia en España desde 2010, integrada en el grupo Just Eat Takeaway.com, con sede en Ámsterdam. Su modelo se apoya en dos patas: restaurantes que reparten con su propio personal, práctica habitual en pizzerías y locales asiáticos de barrio, y flota propia en las grandes ciudades. Eso explica que en muchos casos el precio de la comida coincida con el de la carta del establecimiento, sin recargo oculto, y que acepte pagar en efectivo al repartidor en algunos locales.
Interesa a quien pide siempre en el mismo restaurante de siempre y prefiere transparencia en el importe antes que rapidez récord. En cambio, cuando el reparto lo hace el propio local, la plataforma pierde control: el seguimiento es más impreciso y las incidencias tardan más en resolverse.
Sin reseñas todavía. ¡Sé el primero!