Pedir la cena sin moverse del sofá dejó de ser un capricho y pasó a ser costumbre, y con ello llegó la duda de siempre: qué plataforma cobra menos y cuál responde cuando el pedido llega frío. Este listado reúne webs de reparto de comida a domicilio que funcionan de verdad, con repartidores propios o con acuerdos con los restaurantes, para que la elección no dependa del anuncio más ruidoso.
Para la selección se miraron cosas medibles: cobertura real de ciudades, tamaño del catálogo de restaurantes y comercios, gastos de envío y comisiones que aparecen al final del carrito, precio de las suscripciones tipo Plus o Prime, tiempos medios de entrega, seguimiento del pedido y, sobre todo, qué ocurre cuando falta un plato. También pesan la claridad de los precios frente a la carta del local, los métodos de pago admitidos y la calidad de la atención al cliente, que en este sector se nota mucho más que el diseño de la aplicación.
El orden de las posiciones lo deciden los votos de la comunidad, no la redacción ni ningún acuerdo comercial. Conviene leer cada ficha entera: los puntos fuertes, los flojos y los comentarios de quienes ya han pedido varias veces en la misma zona.
Nació en 2014 como una prueba dentro de Uber y hoy es una de las plataformas de reparto con mayor presencia internacional, con servicio en miles de ciudades de Europa, América, Asia y Oceanía. Reutiliza la logística y el mapa de la matriz, así que el seguimiento del repartidor en tiempo real y el cálculo de la hora de llegada están entre lo más fino del sector. Además de restaurantes, reparte supermercado, farmacia y licores en muchas ciudades, y la suscripción Uber One elimina los gastos de envío a partir de un importe mínimo de pedido.
Encaja bien con quien ya usa Uber para moverse, porque comparte cuenta, tarjeta y valoraciones. Quien viva en un pueblo pequeño encontrará poca oferta, y quien mire el ticket con lupa notará que el precio de los platos en la aplicación suele ser algo mayor que en la carta del local.
Empresa nacida en Barcelona en 2015 que empezó repartiendo cualquier encargo y terminó siendo una de las mayores plataformas de entrega del sur de Europa, África y Asia Central. Su seña de identidad es el catálogo mixto: restaurantes, supermercados, farmacias, quioscos y el famoso apartado de recados, que permite pedir algo que no está en ninguna tienda del catálogo. Desde 2022 el grupo alemán Delivery Hero controla la mayoría del capital. La suscripción Glovo Prime quita el coste de envío en pedidos que superan un mínimo.
Es la opción cómoda para quien vive en ciudad media española y quiere comida, medicamentos y compra en la misma aplicación. Los pedidos de recados salen caros y el sobreprecio frente a la carta del restaurante es visible, de modo que para un pedido grande a veces compensa llamar directamente al local.
Marca con raíces en Dinamarca desde 2001 y presencia en España desde 2010, integrada en el grupo Just Eat Takeaway.com, con sede en Ámsterdam. Su modelo se apoya en dos patas: restaurantes que reparten con su propio personal, práctica habitual en pizzerías y locales asiáticos de barrio, y flota propia en las grandes ciudades. Eso explica que en muchos casos el precio de la comida coincida con el de la carta del establecimiento, sin recargo oculto, y que acepte pagar en efectivo al repartidor en algunos locales.
Interesa a quien pide siempre en el mismo restaurante de siempre y prefiere transparencia en el importe antes que rapidez récord. En cambio, cuando el reparto lo hace el propio local, la plataforma pierde control: el seguimiento es más impreciso y las incidencias tardan más en resolverse.
Fundada en Londres en 2013, se hizo conocida por centrarse en restaurantes con cocina de nivel más que en cadenas de comida rápida, y por sus Editions, cocinas satélite donde locales sin sitio en el barrio preparan pedidos solo para reparto. Opera en Reino Unido, Francia, Italia, Bélgica, Irlanda y varios países del Golfo. La suscripción Deliveroo Plus cubre los envíos con un mínimo de gasto. En 2025 el grupo estadounidense DoorDash cerró su compra, movimiento que reordena el mapa europeo del sector.
Es la alternativa natural para quien busca restaurante de carta y no solo hamburguesas, con fichas cuidadas y fotografía decente. No sirve para quien vive en España, donde la compañía se retiró en 2021, y su catálogo fuera de las grandes capitales es corto.
Plataforma estadounidense creada en 2013 en Palo Alto que domina el reparto en Estados Unidos con una cuota de mercado muy por encima de sus rivales, y que también opera en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Reparte restaurantes, supermercado, tiendas de conveniencia y alcohol, y su función DoubleDash permite añadir un segundo comercio al mismo viaje sin pagar otro envío. La suscripción DashPass, en torno a diez dólares mensuales, cubre los gastos de reparto por encima de un importe mínimo.
Buena elección para quien vive en Norteamérica, incluidas zonas suburbanas donde la competencia no llega. Fuera de esos mercados no hay servicio con la marca propia, y las tarifas variables en hora punta pueden inflar bastante el total respecto al precio anunciado en la pantalla inicial.
Veterana del sector: arrancó en Chicago en 2004, mucho antes de que el reparto por aplicación fuese habitual, y sigue siendo una de las tres grandes de Estados Unidos. En 2025 pasó de Just Eat Takeaway.com a manos de Wonder. Su programa Grubhub+ suprime los gastos de envío en pedidos que superan el mínimo y regala créditos, y los socios de Amazon Prime lo tienen incluido sin coste adicional, ventaja que muchos usuarios ni conocen. Mantiene un canal de atención telefónica, algo poco frecuente entre sus competidores.
Va bien para universitarios con plan de comidas del campus y para oficinas que piden en grupo, gracias a los pedidos corporativos. Su cobertura fuera de las grandes áreas metropolitanas es más floja que la de DoorDash, y algunos restaurantes aparecen listados sin acuerdo previo.
Compañía finlandesa fundada en Helsinki en 2014 y comprada por DoorDash en 2022, que opera en cerca de treinta países, sobre todo del norte y el este de Europa, además de Israel y Japón. Se ha ganado fama por dos cosas: una interfaz limpia con mapa del repartidor casi al segundo y un servicio de atención al cliente que responde por chat en pocos minutos. Reparte también supermercado y productos de droguería a través de sus Wolt Market, y ofrece la suscripción Wolt+.
Resulta cómoda para quien viaja por Europa central y báltica, porque la misma cuenta funciona en todos los países donde opera. En España y en gran parte de América Latina no está disponible, y en ciudades pequeñas el horario de reparto se acorta bastante fuera de las horas de comida y cena.
Aplicación colombiana lanzada en Bogotá en 2015 que se ha extendido por buena parte de América Latina, con operación en México, Brasil, Argentina, Chile, Perú, Colombia y otros mercados de la región. Va mucho más allá del restaurante: supermercado, farmacia, retirada de efectivo, envíos entre particulares y una tarjeta propia con el respaldo de un banco. La suscripción Rappi Pro rebaja o elimina los envíos, y las promociones cruzadas con bancos locales son constantes.
Funciona especialmente bien en grandes urbes latinoamericanas, donde la cobertura horaria es amplia y hay comercios abiertos de madrugada. El punto flaco está en el servicio de reclamaciones, con procesos largos cuando falta producto, y en unas tarifas dinámicas que suben con la lluvia o el partido de turno.
Nació en Montevideo en 2009 como proyecto universitario y hoy es la plataforma de reparto de referencia en buena parte de América Latina, integrada en el grupo Delivery Hero. Está presente en más de una decena de países, entre ellos Uruguay, Argentina, Bolivia, Paraguay, Chile, Ecuador y República Dominicana. Además de restaurantes, gestiona sus propios almacenes urbanos para entregar compra de supermercado en pocos minutos, y la suscripción PedidosYa Plus cubre los envíos.
Es la opción sensata en ciudades medianas del Cono Sur, donde otras aplicaciones ni siquiera aparecen. Admite pago en efectivo en muchos mercados, detalle que agradece quien no quiere dejar la tarjeta guardada. A cambio, la variedad de restaurantes de carta alta es limitada y el precio del envío sube con la distancia sin demasiado aviso.
Gigante brasileño fundado en 2011 que reparte en más de mil ciudades del país y trabaja con cientos de miles de establecimientos, desde el bar de la esquina hasta las grandes cadenas. Pertenece al grupo Movile y ha construido un ecosistema completo: pedidos de comida, mercado, sistema de gestión y crédito para los restaurantes asociados. El Clube iFood da envíos gratuitos y descuentos por una cuota mensual baja, y la aplicación admite vales de comida, muy usados en Brasil.
Para quien vive o pasa una temporada en Brasil no hay alternativa con esa densidad de locales, incluso en ciudades del interior. Fuera del país no presta servicio. Los usuarios señalan que el buscador prioriza a los comercios que pagan visibilidad y que las promociones cambian de un día para otro.