Red española de asesoramiento dietético y venta de complementos, en marcha desde 1991 y franquiciada desde 1992. Es una de las entradas más baratas del país: la inversión total ronda los 11.000 a 17.000 euros más IVA, no hay royalty mensual, el canon de publicidad es del 5% sobre la compra anual y el contrato dura cinco años. Los locales arrancan en 20 metros cuadrados, de modo que el alquiler no ahoga desde el primer mes.
El modelo vive del margen de los productos de la propia marca, algo que parte del sector sanitario cuestiona abiertamente, y del seguimiento semanal del cliente. Va bien a dietistas y titulados en nutrición que quieran consulta propia sin montar una clínica, y mal a quien no se sienta cómodo vendiendo. Si no hay captación constante, la agenda se queda vacía en pocos meses.
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